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Hernán
Cortés había nacido en la villa extremeña de Medellín
en 1485 y su famiia era hidalga sin recursos. Estudió un bienio
en Salamanca, combatió en Italia y en 1504 pasó a Indias.
Acudió a la conquista de Cuba como secretario del gobernador Diego
Velázquez, pero se enfrentó con éste dentro de las
banderías que dividían los habitantes de la Española.
El 18 de noviembre de 1518, sin obedecer las órdenes de Velázquez,
zarpa con una agrupación militar en la que figuraban cinco capitanes
del clan de los Alvarado. Cortés se atuvo a un primer encargo de
Velázquez que e enviaba para explorar el imperio de Tierra Firme
y decidió hacerlo por su cuenta. Llevaba un centenar de tripulantes,
580 soldados y capitanes, 16 caballos y catorce piezas de artillería,
más dieciocho arcabuceros expertos. Caballos y cañones aterraron
a los indios que combatieron contra ellos en Tabasco y les ofrecieron
un don valiosísimo: la india Malintzin, Maliche para los indios
y Marina para los españoles, que la bautizaron; dio un hijo a Cortés
y actuó como providencial intérprete para la expedición.
Los indios llamaron también Malinche al propio Cortés.
La pequeña
armada arribó a la isla de San Juan de Ulúa el Jueves Santo
de 1519. Moctezuma, en su palacio de Tenochtitlán, recibió
información pictórica de los españóles a quienes
identificó como los hombres del mar que venían a cumplir
una antigua profecía de los dioses aztecas. Cortés, desde
sus primeras conversaciones con los enviados de Moctezuma, les hablaba
de la religión cristiana y del emperador Carlos; y reprobaba los
sacrificios humanos que formaban parte del ritual azteca.
Frente a
la isla y con el fin de legitimar su empresa Cortés fundó
la Villa Rica de la Veracruz, un municipio español cuyo concejo
le nombró gobernador y capitán genieral, cargos que tras
muchas discusiones confirmó Carlos V cuando Cortés, refrendado
por su ejército, le comunicó la decisión municipal.
Y ya acampado en el continente ordenó barrenar las naves y embarrancarías
contra la costa.
En su largo
camino hacia la capital del imperio azteca Cortés desplegó
un sentido político equiparable a su calidad militar. Emprende
su larga marcha el 16 de agosto le 1519 con cuatrocientos españoles,
un millar de indios de carga, trece caballos y trece piezas artilleras.
El imperio azteca se había establecido en fecha relativamente reciente
y los pueblos que lo formaban no se sentían, muchas veces, vinculados
a los niveles dominadores. Cortés tomó rumbo noroeste y
luego lo varió a levante. El 2 de eptiembre venció a cuarenta
mil hombres —superiores en proporción de cien a uno—
del pueblo tlaxcalteca, enemigo de los aztecas y luego, con un supremo
despliegue de habilidad política, les convenció para que
se unieran a él contra los aztecas.
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en:
"Historia total de España"
Ricardo de la Cierva
Editorial Fénix
Madrid 1997 |
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